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Investigadores del MIT desarrollan un pequeño implante médico para contrarrestar los efectos de ciertos trastornos neurológicos


Cuando se trata de procedimientos quirúrgicos y tratamientos médicos, el cerebro es sin duda el órgano más delicado e impredecible del cuerpo humano. Por esta razón, el campo de la nanotecnología, que involucra el uso de estructuras diminutas que van desde tamaños entre 1 a 100 nanómetros para administrar inyecciones microscópicas, está ganando un enfoque más amplio para la investigación y el desarrollo.

Aunque no es tan pequeño, un equipo de investigadores ha desarrollado un sistema miniaturizado que funciona como un sistema de transmisión de medicamentos, el objetivo es el cerebro: el destino podría ser tan pequeño como 1 milímetro cúbico. Y también en el caso de la nanotecnología, el objetivo final es llegar a áreas del cerebro que los medicamentos o las herramientas quirúrgicas estándar no pueden alcanzar.

El aparato consiste en un conjunto de pequeñas cánulas (tubos de administración de medicamentos) que están encerrados dentro de una aguja de acero inoxidable con el grosor de una hebra de cabello humano: cada cánula tiene un diámetro de 30 micrómetros y mide 10 centímetros de largo, mientras que la aguja en sí mismo mide alrededor de 150 micrones de ancho. Gracias a estas agujas, la medicina llega a rincones profundos del cerebro y se dirige a áreas específicas.

Los detalles sobre los resultados y el diseño de los experimentos aparecen en el artículo, titulado "Sistema neuronal miniaturizado para la administración intracerebral local crónica de fármacos" en la edición de la semana pasada de la revista Science Transitional Medicine. Se refieren a él como MiND (S) (en lo que respecta a los juegos de palabras, el equipo definitivamente obtuvo una victoria con este nombre), que significa sistema de administración de fármacos neuronales miniaturizados. Conectaron las cánulas a pequeñas bombas que se implantarían debajo de la piel para su tratamiento.

Los experimentos realizados en ratas de laboratorio fueron prometedores en dos áreas:

• El equipo pudo ver un efecto significativo en las habilidades motoras de los animales.

• Mediante el uso del fármaco muscimol para simular los efectos de la enfermedad de Parkinson, pudieron detener el efecto de la enfermedad en sus habilidades motoras mediante una inyección separada.

El equipo también ha realizado experimentos con primates no humanos, y el potencial de uso en humanos es enorme:

"La idea aquí es que en lugar de tratar todo el cerebro, se pueden tratar pequeñas porciones del cerebro", dijo el profesor de ingeniería del MIT Michael Cima y coautor del estudio. "En este momento los tratamos con medicamentos que van a todas partes del cerebro y que tienen efectos secundarios graves".

En otras palabras, el dispositivo actuaría como una especie de pequeño goteo microscópico de medicamento intravenoso, a través de una pequeña aguja y bombas (rellenadas a través de un tabique de silicona) que se implantarían en el cerebro, justo debajo de la piel a través de una pequeña incisión. Cima agrega que el procedimiento sería esencialmente "como recibir una inyección". El uso más eficaz del procedimiento en humanos sería contrarrestar los efectos secundarios de los medicamentos en el mercado utilizados para tratar diversos trastornos cerebrales, como la depresión o la enfermedad de Parkinson.

"Creemos que este diminuto dispositivo microfabricado podría tener un impacto tremendo en la comprensión de las enfermedades cerebrales, además de proporcionar nuevas formas de administrar biofármacos y realizar la biosensibilidad en el cerebro", dice Robert Langer, profesor del Instituto David H. Koch en el MIT y uno de los los autores principales del artículo.


Ver el vídeo: Brain Matters documentary. Early Childhood Development (Octubre 2021).