General

¿Qué te hace feliz en el trabajo? 15 hábitos que debe adoptar para mejorar su día


Nadie espera que el trabajo sea un barril de risas todos los días, pero tampoco es necesario que su trabajo sea miserable. Como todas las cosas en la vida, se trata de encontrar un equilibrio y adquirir buenos hábitos.

A continuación, se presentan algunos métodos para aumentar su productividad, aumentar su concentración y reducir el estrés. Todos estos hábitos, cuando se practican juntos, deberían ayudar a aligerar la carga y hacer que su día de trabajo sea un poco mejor.

1. Detenga la multitarea: tome las cosas paso a paso

La multitarea nos engaña haciéndonos pensar que estamos haciendo más trabajo de lo que realmente hacemos, cuando lo que realmente estamos haciendo es hacer que cada tarea sea más difícil para nosotros mientras dañamos nuestra salud mental. Según la Dra. Cynthia Kubu y el Dr. Andre Machado, solo 2.5% de las personas pueden realizar múltiples tareas de forma eficaz.

El resto de nosotros en realidad trabajamos con menos eficacia cuando realizamos múltiples tareas. El Dr. Paul Hammerness dice que la multitarea puede incluso resultar en la incapacidad de retener información, lo que hace que las tareas diarias sean mucho más difíciles y requieren más tiempo de lo necesario. Así que adquiera el hábito de tomar las cosas una tarea a la vez. Será más probable que haga las cosas a tiempo y, como resultado, su mente se mantendrá más aguda.

2. Desarrolle una rutina: comience su día de la manera correcta

Como comienzas tu dia? ¿Te das el tiempo suficiente para comer y pensar en lo que necesitas hacer? ¿O sale con frecuencia por la puerta con el estómago vacío? La forma en que comenzamos nuestro día tiene un gran efecto en cuánto hacemos y qué tan bien nos sentimos.

El profesor Michael McCullough afirma que las rutinas pueden ayudar a reducir el estrés y ahorrar energía, al permitirnos eliminar tantos procesos de toma de decisiones como sea posible. Si ya tiene un plan para seguir cada mañana, entonces puede concentrarse más en las cosas más importantes.

3. Cerrar sesión: salga de la conexión para aumentar su concentración

Uno de los mayores obstáculos en lo que respecta a la productividad y el buen humor son las redes sociales y otras actividades en línea. Estar conectado las 24 horas del día, los 7 días de la semana puede tener sus inconvenientes, y podría valer la pena desconectarse cuando intente hacer cosas.

Según un artículo de investigación surcoreano de SungHyuk Yoon, Sang-su Lee, Jae-myung Lee y KunPyo Lee, la frecuencia de las notificaciones móviles puede ser un desencadenante de estrés significativo. Otro estudio, dirigido por el psiquiatra Ethan Cross de la Universidad de Michigan, sugiere que el uso de las redes sociales puede hacernos sentir miserables. Con esto en mente, limitar el uso de Internet durante el día podría tener un gran impacto en su felicidad general en el trabajo.

4. Pida ayuda: no tenga miedo de delegar

Si tiene una función administrativa, es posible que a menudo se sienta abrumado por el trabajo. Demasiado trabajo puede conducir rápidamente al agotamiento, lo que, según la Dra. Armita Golkar, en realidad puede afectar su cerebro a nivel neurológico y empeorar sus estrategias de afrontamiento para situaciones estresantes.

Por tanto, es fundamental que delegues tareas a tus compañeros y pidas ayuda cuando la necesites. Delegar le permitirá concentrarse en las tareas más urgentes del día, con la seguridad de saber que las tareas de menor importancia aún están siendo atendidas.

5. Salir: Sal de la oficina durante tus vacaciones

A veces, hay días en los que tienes un millón de cosas que hacer y trabajar durante la hora del almuerzo o comer en tu escritorio parece ser la solución más productiva. Lamentablemente, este no es el caso y podría estar haciéndose más daño que bien.

Según un estudio de la Harvard Business Review,las personas que salen de la oficina para almorzar vuelven a sus escritorios sintiéndose 40% más energizado y productivo que aquellos que no lo hacen. El psicólogo Frank J. Sileo se hace eco de estos sentimientos y dice que las pausas para el almuerzo fuera de la oficina pueden ayudar a reducir el estrés y estimular la creatividad.

6. Escríbalo: haga listas concisas de sus tareas

Puede parecer un poco simplista, pero la humilde lista de tareas pendientes puede ser de gran ayuda para mejorar su estado de ánimo en el trabajo. Un estudio de los profesores E.J. Masicampo y R.F. Baumeister sugiere que incluso simplemente escribir las tareas que tenemos que hacer puede liberarnos de la ansiedad de realizarlas.

Escribir una lista de tareas pendientes cada mañana podría incluso ayudarte a dormir por la noche, según un estudio dirigido por el Dr. Michael K. Scullin. Sea lo más detallado posible y divida todo en pequeñas tareas. Una vez que tenga todo escrito en papel, no estará circulando tanto en su mente, lo que le dejará espacio para relajarse.

7. Conozca la diferencia: concéntrese en lo importante, no en lo urgente

Algo que nos tropieza a muchos de nosotros durante la jornada laboral es poder reconocer la diferencia entre las tareas que son importantes y las tareas que son urgentes. Aprenda a priorizar y a conocer la diferencia. Una tarea urgente no es necesariamente importante o una que funcione para lograr su objetivo general.

Cuando se trata de priorizar, ceñirse a la tarea en cuestión suele ser mejor para su productividad y niveles de estrés que distraerse con un correo electrónico etiquetado como "urgente". Este consejo tampoco es nuevo. El presidente Eisenhower se inspiró en las distinciones del Dr. J. Roscoe Miller entre tareas urgentes e importantes cuando se trataba de desarrollar habilidades de gestión del tiempo. Tómese un momento para evaluar la situación y siempre aborde primero las tareas importantes.

8. Trabaje de manera más inteligente: use su tiempo de manera eficiente por la mañana

Es comprensible que nuestros niveles de energía y productividad cambien a lo largo del día. Para reducir el estrés y aprovechar al máximo su día en el trabajo, es importante aprovechar sus horas más productivas.

Según el profesor John Trougakos de la Universidad de Toronto, nuestro enfoque es más fuerte entre las 9 am y las 11 am. En el otro extremo del espectro, estamos en nuestro punto más lento entre las 2 pm y las 3 pm. Por lo tanto, sea inteligente al programar su día y dónde concentra su energía. Para hacer el día más fácil para usted, aborde sus tareas más urgentes e importantes temprano en el día cuando tenga la mejor oportunidad de hacerlas.

9. Di no: no te agobies con tareas adicionales

Decir que no es esencial, pero puede ser difícil. Cuando se nos acercan con una solicitud para asumir otra tarea, puede ser difícil rechazarla, incluso si ya estamos luchando con nuestra carga de trabajo.

Una técnica útil sugerida por los profesores Patrick y Henrik Hagtvedt es dejar de decir "no puedo" y empezar a decir "no quiero". Decir "No puedo" puede abrir una discusión y puede resultar en que eventualmente ceda al trabajo extra. De manera educada, pero firme, rechazar tareas adicionales cuando ya está ocupado es muy importante cuando se trata de reducir el estrés y mejorar su estado de ánimo en el trabajo.

10. Programe todo: revise los correos electrónicos y las actualizaciones en los horarios programados

Vivimos en una sociedad muy conectada, donde muchos de nosotros sentimos la obligación de estar disponibles en todo momento. Sin embargo, esta disponibilidad puede ser una distracción en el mejor de los casos y una fuente importante de estrés en el peor.

Una forma sencilla de reducir el estrés o los sentimientos abrumadores de mantenerse al día con la correspondencia es limitar la comprobación de la bandeja de entrada a determinados intervalos de tiempo durante el día. Según el Dr. Kostadin Kushlev, la cantidad ideal de veces para revisar su bandeja de entrada durante el día es tres. Vea si puede limitar el tiempo de su correo electrónico, y puede notar que puede trabajar durante más tiempo sin distracciones y sin tanto estrés.

11. Pausa y repaso: repase al final de cada día y planifique para mañana

Al final de un largo día de trabajo, lo último que probablemente querrá hacer es pensar en más trabajo. Sin embargo, tomar solo unos minutos al final de su día para anotar lo que logró ese día y lo que quiere lograr mañana puede tener una serie de beneficios.

El Dr. Michael Woodward destaca la importancia de la reflexión como forma de tener en cuenta todo lo vivido a lo largo de la jornada laboral. Esto le permite prepararse adecuadamente para las tareas del mañana y también proporciona un punto final claro para su día de trabajo, lo que le permite pasar a una noche relajante y libre de trabajo.

12. Apague: tómese un tiempo para olvidarse del trabajo

Desconectarse de todos los pensamientos relacionados con el trabajo al final del día es extremadamente importante cuando se trata de mantener una buena salud mental. Desafortunadamente, esto es a menudo más fácil decirlo que hacerlo en estos tiempos.

Un estudio dirigido por la Dra. Marianna Virtanen examinó la conexión entre trabajar horas extras y el desarrollo de episodios depresivos mayores. Esto no solo cuenta para trabajar horas extras en la oficina, sino también para llevar el trabajo a casa. Asegúrese de tener un par de horas cada noche en las que pueda pensar en otras cosas además del trabajo.

13. Cámbielo: sea productivo, incluso cuando esté procrastinando

Todos postergamos las cosas de vez en cuando. Lamentablemente, la procrastinación a menudo se convierte en un círculo vicioso, donde nos estresamos más por las tareas que tenemos que hacer y ese estrés dificulta nuestra capacidad para concentrarnos y completar esas tareas.

A veces, las mejores soluciones son las más simples, y esto es cierto para la procrastinación. Repítete que vas a dedicar solo 30 minutos a la tarea que has estado posponiendo y descubrirás que es más probable que la termines. Esto es gracias a un fenómeno conocido como efecto Zeigarnik. El efecto fue observado por la psicóloga Bluma Zeugarnik, quien notó que las tareas sin terminar ocupan nuestras mentes más que las que aún no hemos comenzado.

Entonces, si le resulta difícil comenzar, tómese un espacio de tiempo pequeño y manejable para trabajar en la tarea que teme. Una vez que haya comenzado, se deslizará hacia el ritmo de las cosas y estará terminado antes de que se dé cuenta.

14. Manténgase hidratado: mantenga su mente despejada y su cuerpo sano

Es casi un cliché en este punto, pero mantenerse hidratado es realmente esencial para mantenerse mental y físicamente saludable. Especialmente en un entorno de oficina, donde podría tener la tentación de tomar bebidas con cafeína que probablemente lo deshidraten, es muy importante tener una botella de agua cerca.

El Dr. Joshua Gowin explica que cuando estamos deshidratados, es más difícil para nuestro cerebro completar incluso tareas simples. Esto puede provocar períodos de confusión mental, estrés y empeoramiento de la productividad. Para seguir trabajando mientras trabaja, asegúrese de hacer un uso completo del enfriador de agua de su empresa.

15. Cree en tu trabajo: si no te importa, no te hará feliz

Incluso los trabajos de nuestros sueños pueden frustrarnos a veces, pero es poco probable que alguna vez se sienta realmente feliz en el trabajo si no cree en lo que está haciendo. De hecho, odiar activamente su trabajo y el trabajo que realiza puede incluso provocar una enfermedad física, según el Dr. Ichiro Kawachi. Otro estudio, dirigido por el Dr. Nathan A. Bowling, sugiere que una mala satisfacción laboral puede dañar su sistema inmunológico y aumentar su riesgo de depresión.

Si no ve ningún valor en el trabajo que está haciendo y no obtiene ninguna satisfacción con sus tareas, no solo es menos probable que sea feliz durante el día, sino que está dañando su salud en general. Vuelva a conectarse con lo que lo llevó a su línea de trabajo en primer lugar y considere si es la opción correcta para usted y su salud a largo plazo.


Ver el vídeo: 15 hábitos para vivir con abundanciaMáster de Emprendedores, Sergio Fernández (Octubre 2021).